Alimentación contra el cáncer

Unos alimentos generan salud y otros enfermedad. Los nutrientes imprescindibles para nuestro organismo son: proteínas, hidratos de carbono, grasas, minerales y agua.

Las proteínas sirven para formar estructuras celulares:  músculos, huesos, piel. Las proteínas de nuestro organismo se desgastan y hay que reponerlas. Las proteínas se sintetizan con la ayuda necesaria de aminoácidos, cuando ingerimos un alimento necesitamos obtener los aminoácidos de los alimentos, no sus proteinas.

Hay aminoácidos que son especialmente importantes para sintetizar una enzima: el glutatión, muy importante en la lucha contra el cáncer, los podemos encontrar en: algas, ajo, cebolla, coles, cereales integrales, brócoli y legumbres. Cada aminoácido lo necesitamos en una cantidad determinada. Las proteínas presentes en los alimentos se clasifican de alto valor biológicos o completos cuando contienen todos los aminoácidos esenciales y en las proporciones adecuadas. La quinoa es una proteina vegetal ideal, también tienen los aminoácidos esenciales en buena proporción: los pistachos, garbanzos, levadura de cerveza, remolacha y la alga spirulina. La calidad  biológica de una proteína depende de si se asimila mejor por el aparato digestivo, por el método de cocción y la manipulación.

Los alimentos vegetales tienen pocas proteínas pero son de muy buena calidad, tiene fibra, potasio y agua y no tienen exceso de sodio como la proteina animal. Las proteinas animales son de difícil digestión y su metabolización y asimilación crean muchos residuos ( urea, creatinina y ácido úrico) que nuestros riñones tiene que eliminar realizando un sobreesfuerzo. Los adultos necesitamos algo menos que 1 gramo de proteina por kilo de peso de la persona, es suficente 42 gramos de proteina para una persona de 70 Kilos de peso. La leche materna es el alimento ideal para los niños. Hay estudios que demuestran que una disminución de carne (proteína animal) frena la actividad tumoral y previene el cáncer.

Una dieta con muchas proteínas y baja en hidratos de carbono produce un organismo intoxicado (gota, insuficiencia renal, osteoporosis, arritmias, calculos renales, migrañas,…. e incremento de la posibilidad de tener cáncer). Según la OMS el 55-75% de nuestra dieta deberian ser hidratos de carbono excluído el azúcar blanquilla o refinada.

Son hidratos de carbono: vegetales, frutas, miel, leche materna, leche vegetal y animal, cereales, patatas, boniatos, calabaza, castaña, remolacha, zanahoria, nabo     (que son muy agradables y recomendables para para pacientes de quimio o radio terapia-), zumos de frutas, miel, melazas, frutas, pan blanco, harina, arroz blanco, cereales integrales,  pseudocereales, legumbres y hortalizas.

La fibra no se digiere pero es vital para la salud, aporta saciedad y regula el tránsito intestinal. Las mejores fuentes de fibra para evitar el estreñimiento son: el pan germinado, los copos de avena,  las semillas de lino y las ciruelas pasas. Una dieta pobre en fibra produce cáncer. Los alimentos integrales  tienen mas vitaminas y minerales que los alimentos refinados, son ricos en fibra, son carbohidratos de absorción lenta (cereales integrales, pseudocerales,  legumbres y hortalizas) por lo que no elevan la glucosa en sangre. La dieta ideal es la dieta vegetariana basada en alimentos integrales.

Las células tumorales viven del azúcar  y es muy perjudicial para la salud mantener niveles altos de azúcar en sangre a menudo. Los enfermos de cáncer deben basar su dieta en alimentos con índice glucémico bajo o moderado. Las grasas sirven para dotar al cuerpo de energía y están presentes en casi todos los alimentos sean vegetales o animales. Las grasas saturadas se encuentran en las grasas animales: Lácteos, huevos, carnes, mantequilla, tocino, aceite de coco, de palma y manteca de cacao. Por eso, si tomamos leche o carnes son mejores las que tengan menos grasa, es mejor la leche desnatada que la entera y es mejor la carne de pavo o pollo a la de cerdo o cordero. Y debemos elegir siempre los productos ecológicos porque llevan menos tóxicos.

Los ácidos grasos (AG) insaturados son: – AG Monoinsaturados: aceite de oliva, aguacates y cacahuetes – AG Poliinsaturados: semillas  de lino, sésamo, germen de trigo, onagra, calabaza, borraja. Los ácidos grasos (AG) esenciales nuestro cuerpo no los puede sintetizar.  Los omega 3 y omega 6, necesitamos obtenerlos de los alimentos y ambos tiene acciones opuestas.

Omega 3 : Acido Alfa linoléico (semillas de lino y chía, nueces, vegetales verdes), EPA y DHA (pescado azúl, caballa, boqueron, sardina, leche materna y algas). Son antinflamatorios y anticoagulantes, ayudan al sistema nervioso, limitan la producción de células grasas, actúan como protectores de las neuronas y de la retina, regulan el funcionamiento de los ovarios y testículos. Controlan el crecimiento de las células tumorales y regulan la glucemia. Estimulan el sistema inmune. El pescado no es la mejor opción para obtener los omega 3 por la cantidad de grasas y la cantidad de mercurio, son mucho mejores las semillas de lino. Pastillas de aceite de Kril y astaxantina.

Omega 6 :

– Los derivados del ácido araquidónico  (PEG2) producen inflamación, coagulación y estimulan el creciemiento celular, estimulan el almacenamiento de las grasas y la producción de células grasas, inhiben el sistema inmune, son los omega 6 malos. Carnes rojas, víscera, lácteos y huevos.Si las vacas y gallinas que comemos se criasen en libertad y comiesen hierba fresca o forraje la relación omega 3/omega 6 sería adecuada, 1, equilibrio perfecto. Esuna razón para buscar alimentos ecológicos.

– Los derivados  del ácido linoleico (PEG1) son broncodilatadores, antiagregantes , antiinflamatorios   y reguladores de las hormonas, son los omega 6 buenos. En semillas y aceite de calabaza, sésamo, maíz, soja, girasol,  margarina y cacahuetes,. Si se toman refinados y en gran cantidad pueden producir tumores de: mama, colon, páncreas y próstata. Una dieta rica en aceites vegetales de maíz y de girasol pueden inhibir la producción de omega 3. Los omega 6 vegetales y no refinados son buenos pero sólo en pequeñas cantidades para  que no se produzca un desequilibrio entre omega 3/omega 6 que se relaciona con la aparición de cáncer.

– Los derivados del ácido  gammalinoleico son la spirulina y los aceites de onagra y borraja.  

Las grasas TRANS no existen en la naturaleza, son omega 6 procesados en la industria alimentaria que pierden sus beneficios y se transforman en malos, son la bollería, panadería, patatas fritas, margarinas, aceites de soja, colza y girasol refinados, leche de vaca. Son grasas difíciles de digerir, muy inflamatorias y muy dañinas para nuestro organismo. Producen un incremento en la incidencia de cáncer, diabetes tipo 2, obesidad, infartos de miocardio y trombos.

Es bueno cocinar con aceite de oliva virgen extra o aceite de coco virgen pero se deben evitar las frituras. Se debe aliñar las ensaladas con aceite  de semillas de lino o de oliva virgen o aceite de coco virgen. Evitar comprar alimentos que contengan grasas hidrogenadas o parcialmente hidrogenadas. El consumo de mucho omega 6 inhibe la producción de omega 3 y para compensar algo debemos tomar todos los días 2 cucharadas de semillas de lino que se muelen en molinillo de café justo cuando se van a tomar. Lo ideal sería tomar mucho omega 3, un poco de omega 6 vegetal de buena calidad y muy poco o nada de omega 6 animal y nada de grasas TRANS. La ingesta de dietas bajas en grasas se relaciona con una menor incidencia de cáncer.

Las vitaminas son nutrientes esenciales que necesitamos porque nuestro cuerpo no es capaz de sintetizar y necesitamos ingerirlos con los alimentos. Las vitaminas Hidrosolubles  (C y grupo B), son solubles en agua y se deterioran con facilidad. Se pierden al cocinar a altas temperaturas, al cortarlos en exceso y al exponerlos a la luz y el aire.

– La vitamina C es un buen antioxidante y bloquea la acción de los radicales libres, interviene en la síntesis del colágeno, en la producción de hormonas, estimula el sistema inmune y aumenta la absorción del hierro a nivel intestinal. Es la vitamina que más se estropea al calentarse y cocinarse y también cuando la verdura está vieja. La vitamina C en megadosis (entre 30 y 100 gramos al día) por vía intravenosa  se ha usado mucho en la medicina alternativa para tratar el cáncer con muy buenos resultados y como complemento a la quimioterapia. El único efecto secundario es que está contraindicado si se tiene insuficiencia renal. Los suplementos orales de vitamina C no han demostrado eficacia. Se recomienda la ingestión de fruta y verduras para obtener  100 mgrs. de la vitamina C, pueden ser 2 naranjas, 1 guayaba, 1 pimiento rojo crudo, 2 kiwis o 1 papaya. La mayor fuente de vitamina C son el escaramujo, la acerola, la guayaba, la grosella, el perejil, pimiento rojo, kiwi, crucíferas, papaya, fresas, frambuesas, hinojo, naranja, limón, pomelo, mandarina, mango, espinacas, canónigos, esparragos, tomates, patatas y piñas.

– El complejo vitamínico B es crucial para la activación de nuestras enzimas para la realización de funciones vitales. Se encuentran en las verduras de hoja verde, los cereales integrales, las legumbres, la fruta, la leche, la carne…

La vitamina B-1 o tiamina.  La vitamina B-2. Vitamina B-3,  Vitamina B-3 (levadura de cerveza, salvado, cacahuetes, almendras, germen de trigo, orejones, arroz integral, setas). Vitamina B-5. Vitamina B-6. Vitamina B-8 o biotina. Vitamina B-9 o ácido fólico, protege y fortalece el material genético de las células, evitando mutaciones y protegiendo contra el cáncer de colon, higado y cuello uterino entre otros, se recomienda la ingesta de (200-300 mgrs. al día con alimentos crudos).  2 microgramos al día de vitamina B-12 es necesaria junto al ácido fólico para la formación de glóbulos rojos y para el funcionamiento de las celulas nerviosas y digestivas, para evitar hormigeos y alteraciones del comportamiento (levadura de cerveza, algas, jalea real, pan integral, carne), en personas con cancer que sigan una dieta vegana sí se deben tomar suplementos.

Vitamina A o retinol ( 800-1000mcg. al día) como provitamina A, carotenos,  se encuentra en frutas y verduras de pigmento rojo, amarillo, verde y naranja que se convierten en vit. A en el intestino. Previenen el cáncer de boca, estómago, colon y cuello uterino. Un exceso de vitamina A en suplementos (mas de 25.000UI) en suplementos incrementan el cáncer de pulmón. El déficit de vit. A provoca piel seca y  aspera, problemas de visión y retraso del crecimiento. Fuentes: zanahorias, diente de león, espinaca, perejil, canónigos, pimiento rojo, col, calabaza, acelga, tomillo, melón, albaricoque, papaya, brocoli, berro, tomate, melocotón, sandía, mandarina, naranja, calabacín, puerros, cerezas…

Vitamina D, la formamos en la piel con la ayuda del sol, hay que tomar 20 minutos de sol todos los días a las horas que no quema, sin protección. Si nos ponemos crema protectora solar que sea aceite de coco virgen o de pantalla mineral. Es difícil obtener la vitamina D a través de la comida, también se puede, pero con alimentos no recomendables para la dieta anti cancer: salmón, atún, caballa, ostras, huevos, quesos, leche, cereales y pescado azúl pequeño que no perjudica al cáncer. La vitamina D previene el cáncer, fortalece el sistema inmune, ayuda a eliminar el cáncer, fortalece huesos y dientes, previene enfermedades cardiovasculares, regula las hormonas, el estado del ánimo, el sueño, ….Solo el cáncer de piel está relacionado con una alta exposición al sol. La vitamina D regula el calcio que va a los huesos y cual se excreta  pero si las cantidades de calcio que se ingieren son muy altas la vitamina D se inactiva. Se pueden tomar 1000 UI de vit. D en pastillas, si hacen falta, pueden ser útiles tomar para enfermos de cáncer. Se puede saber en el análisis de sangre si falta vitamina D. El único suplemento que pueden necesitar los enfermos de cáncer es el de Vit. D.

Vitamina E es antioxidante, protege a las membranas celulares salvaguardándolas de la accción de los radicales libres. Favorece la circulación sanguínea y la formación del colesterol bueno, estimula el sistema inmune. Junto al selenio previene el cáncer de mama. Fuentes: aceite de germen de trigo, aceites de girasol y oliva sin refinar, almendras, germen de trigo, nueces, coquitos de Brasil, hinojo, boniato, guisantes, copos de avena, sésamo, avellanas, perejil, ciruelas pasas, aguacates, crucíferas, puerro, tomate… El uso de dosis elevadas de suplementos de vit. E en suplementos se asocia con el cáncer de próstata.

– Vitamina K interviene en los procesos de coagulación de la sangre. Se forma por las bacterias intestinales a partir de los alimentos que tomamos. No suele haber déficit salvo que  se destruya la flora intestinal, muy frecuente en los tratamientos de quimioterapia.

Las vitaminas artificiales son diferentes de las naturales, si tomamos un exceso de vitaminas nuestro cuerpo no las utiliza y las elimina por vía renal o hepática. Su acumulación puede producir diarreas, dolor de cabeza, osteoporosis, epilepsia, debilidad muscular…Una dieta rica en frutas, verduras, legumbres o semillas nos proporciona las vitaminas necesarias para cubrir nuestras necesidades vitales. Los suplementos de vitamina C, E y A no son útiles para prevenir el cáncer. La incidencia de cáncer de próstata es más alta en las personas que toman como complementos vitamina C y E. El único complemento que puede ser necesario para algunos enfermos de cáncer es el de vitamina D.

Los minerales los necesitamos, igual que las vitaminas, pero en cantidad muy pequeña para que nuestro cuerpo produzca todas las reacciones celulares necesarias. Con una buena dieta cubrimos todos excepto el magnesio, que recomiendo tomar algo siempre. Calcio, magnesio, sodio, potasio, fósforo, cloro, azufre y hierro, zinc, fluor, yodo, cobalto, cromo, selenio, manganeso, cobre y molibdeno. Para absorver el calcio que ingerimos en los alimentos necesitamos tener suficente vitamina D (tomar media hora de sol sin quemarse, al día) y hacer ejercicio, no  tener exceso de fósforo, no tomar: medicamentos antiácidos ni goma guar ni mucha proteína, estrés, fosfatos químicos, …… Tienen calcio todos los vegetales de hojas verdes, algas, sésamo, frutos secos, higos secos, coles, berros, berengenas, espinacas, puerros, garbanzos, lentejas y leche y derivados.

El hierro forma parte de la hemoglobina de la sangre, es muy importante para que las células estén bien oxigenadas, la falta de oxígeno es favorable a las células tumorales. La vitamina C favorece la absorción del hierro. Algas, hígado, legumbres, frutos secos, germinados, cereales integrales, sésamo, manzanas, espinacas, acelgas…

El selenio disminuye el índice de cáncer al proteger a los tejidos del efecto de los radicales libres. Necesitamos 55-70 mcg. al día para protegernos del cáncer.

Los niveles bajos de zinc se asocian con el incremento de tumores de esófago y de estómago. Su presencia es fundamental para prevenir el cáncer junto a las vitaminas A, C y E.  Aporte de 12-15 mgrs. por día de Levadura de cerveza, germen de trigo, semillas de sésamo y calabaza, crustaceos y huevos.

El agua del grifo está clorada con fines desinfectantes. El cloro del agua es una agente antioxidante que destruye la flora intestinal y la vitamina E. Las aguas subterraneas requieren un menor tratamiento de cloro. Deberíamos filtrar el agua del grifo para evitar la presencia de sustancias nocivas.  El consumo de aguas cloradas y fluoradas influye en la incidencia de varios tipos de cáncer: colon, mamá, vejiga, esófago, colon tiroides, hígado y huesos. Lo ideal sería que en las plantas potabilizadoras del agua se utilizasen filtros de ozono y de carbono. La mejor agua mineral que podemos beber es la que contiene menos minerales, las aguas muy duras resultan perjudiciales, debemos beber aguas de mineralización débil. El equilibrio acuoso de nuestro cuerpo depende del equilibrio entre el sodio y el potasio. Y necesitamos que predomine ligeramente el potasio (alimentos  vegetales) en nuestro cuerpo. Para beber el agua y cocinar debemos usar algún sistema de filtrar el agua.

Los alimentos aportan nutrientes y unas sustancias que protegen contra las enfermedades crónicas (fitoquímicos o fitonutrientes). Los fitoquímicos son sustancias que se encuentran en los alimentos de origen vegetal, frutas, vegetales, legumbres, granos enteros integrales, nueces, semillas, hongos, hierbas aromáticas y especias. Estas sustancias son inhibidoras del cáncer. Tenemos en el mundo vegetal una auténtica farmacia a nuestro alcance. La calidad y cantidad de fitonutrientes  depende de la variedad genética del alimento, del tipo de cultivo, de las condiciones de conservación y de la forma de cocinarlo. Los fitoquímicos puden prevenir tanto el inicio como la progresión del cáncer. Son bloqueadors y supresores impidiendo la acción tóxica sobre las células. Evitan y reducen la oxidación del LDL (colesterol malo), reducen la presión sanguínea y regulan la coagulación. Confieren color, aroma y sabor a los alimentos.

El riesgo de padecer cáncer en las personas que siguen una dieta rica en frutas y verduras es un 50% menor que en las que siguen una dieta pobre vegetariana.

 

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