Fatiga y claridad mental

El alto consumo de grasas saludables mejora la salud y longevidad.  Tan sólo nueve días de llevar una alimentación baja en azúcar puede reducir en más de 20 % la grasa en el hígado.

Las mitocondrias, diminutas fábricas de energía dentro de sus células, generan trifosfato de adenosina, la energía que nuestro cuerpo necesita para que sus sistemas funcionen correctamente. El estado de sus mitocondrias desempeña un papel clave en la salud y en las enfermedades. Una vez que las mitocondrias se dañan y comienzan a fallar, sus reservas de energía comienzan a disminuir, lo que provoca una gran variedad de síntomas, algunos de los más comunes son dolor de cabeza y fatiga, enfermedades degenerativas como el cáncer, enfermedades cardíacas, diabetes y problemas neurodegenerativos.

Desafortunadamente con la forma de vida actual el daño mitocondrial es muy común, dietas a base de alimentos procesados, inactividad, falta de exposición al sol y a los campos electromagnéticos no naturales provenientes de teléfonos celulares, ruters, repetidores….Todos estos factores contribuyen a la disfunción mitocondrial. Sin embargo, independientemente de su edad, su cuerpo puede renovarse y regenerarse.

La dieta cetogénica, que es baja en carbohidratos netos y rica en grasas saludables, es la clave para mejorar la función mitocondrial. Las grasas saludables también desempeñan un papel importante en el mantenimiento del sistema eléctrico de su cuerpo.

Debe tomar: aceite de oliva virgen, aceite de coco virgen, mantequilla ecológica de vacas crudas en libertad, aguacates, aceitunas, remolachas, verduras, legumbres, semillas, germinados, pescados pequeños no de piscifactorías, carne de pavo, pollo, conejo o de ganado criado en libertad con pastos naturales, huevos ecológicos criados en libertad, 1 pastilla de citrato de magnesio al día, 1 pastilla de perlas de aceite de Krill o de astaxantina, 2 cucharadas de semillas de lino que muele en molinillo de café justo cuando lo va a tomar con leche vegetal, yogur o jugo de verduras.

Cuando su cuerpo es capaz de quemar grasa como combustible, su hígado crea grasas solubles en agua conocidas como cetonas, que se queman más eficientemente que los carbohidratos, por lo tanto, crean menos especies reactivas del oxígeno y radicales libres secundarios. Las cetonas también reducen la inflamación, mejoran el metabolismo de la glucosa y ayudan a construir masa muscular.

El alto consumo de grasas saludables, especialmente las grasas saturadas, mejora la salud y la longevidad. La fructosa procesada contenida en los refrescos, jugos de fruta y alimentos procesados es una de los principales culpables detrás de la enfermedad del hígado graso no alcohólico. Las margarinas y los aceites vegetales causan disfunción metabólica y mitocondrial. Los estudios han demostrado repetidamente que las dietas ricas en grasa no promueven las enfermedades cardíacas, es bueno tomar grasas saturadas saludables como el aceite de coco, de oliva virgen y mantequilla.

La  dieta cetogénica debe hacerse un tiempo basada en grasas saludables y fibra, baja en carbohidratos netos con una cantidad moderada de proteína. Al reducir el apetito y los antojos de carbohidratos, también disminuye el riesgo de comer en exceso. Una dieta cetogénica cíclica es una herramienta fundamental y esencial que necesita ser integrada en el control de casi todos los tipos de cáncer. Las cetonas reponen los aminoácidos de cadena ramificada, al dejar niveles más elevados de ellos, lo que promueve el desarrollo de masa muscular. Sin embargo, debe tener cuidado y asegurarse de realizar la cetosis cíclica. La cetosis no temporal  produciría  una pérdida muscular. Mantener menores niveles de insulina ayuda a prevenir la resistencia a la insulina, diabetes tipo 2 y enfermedades relacionadas.

Las personas que padecen diabetes y llevan una dieta cetogénica baja en carbohidratos, son capaces de reducir significativamente su dependencia a los medicamentos para la diabetes, e inclusive podrían revertir esta enfermedad. Al disminuir la resistencia a la insulina también reducirá su riesgo de la enfermedad de Alzheimer y  la demencia.

Una de las primeras cosas que las personas realmente notan, una vez que empiezan a quemar grasas como combustible, es que de repente pueden pensar de una forma más clara. Las cetonas son el combustible preferido para su cerebro; por lo tanto, estas mejoran la claridad mental. Las cetonas son el combustible preferido para su cerebro; por lo tanto, estas mejoran la claridad mental.

Tomar infusión de orégano refuerza huesos y articulaciones, alivia digestiones y refuerza el sistema inmunológico.

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