Hidratación

 

Es necesario beber agua aunque no se sienta sed, la falta de agua origina enfermedades. El agua es vital para todo el organismo.  El cuerpo humano está hecho principalmente de agua. Es muy importante para el cuerpo beber agua buena. Una mayor cantidad de agua hace que la sangre fluya mejor, promoviendo un metabolismo eficiente. Beber una buena agua disminuye el nivel de colesterol y triglicéridos en la sangre. Si bebes agua durante la comida se diluirán las enzimas digestivas  en el estómago, dificultando la digestión y la absorción de su comida. Beber agua activa la flora bacteriana y las enzimas intestinales en el momento de excretar desperdicios y toxinas. Las dioxinas, los contaminantes, los aditivos y los carcinógenos son expulsados del cuerpo por la agua buena. Si no se consume agua suficiente las membranas mucosas de los bronquios se deshidratan y secan. Los riñones son responsables de filtrar las toxinas y los residuos sanguíneos, y de excretarlos del cuerpo. El agua transporta las toxinas a la orina. Otra función de los riñones es mantener el balance adecuado de agua corporal para su funcionamiento óptimo.

La cantidad de agua que el cuerpo requiere dependerá de: Cuánto ha transpirado, la cantidad de líquido deshidratante que ha bebido,  estatura y  peso…. Los riñones equilibran los requerimientos corporales de agua contra la proporción de agua corporal y cualquier exceso que pudiera estar presente. Necesitará más agua en los días cálidos cuando traspira, y menos en los días en los que no bebe café u otras bebidas con cafeína. La cantidad de café, té e infusiones que bebemos tienen un ligero efecto diurético en su cuerpo. Esto significa que podría provocar que su cuerpo libere más orina. No obstante, generalmente no son fuertes contribuyentes de deshidratación. Los refrescos y colas tienen alto contenido de azúcar, lo que provoca una liberación de insulina y contribuye a la diabetes tipo 2 y la obesidad. En cantidades moderadas, el café no es considerado dañino para su salud y podría tener algunos beneficios significativos. Sin embargo, el mejor líquido para hidratarse, es el agua. Los típicos seis a ocho vasos de agua al día podrían funcionar para algunas personas, pero no serán suficiente para los demás. Conforme envejecemos, lo más probable es que comencemos a confundir el hambre con la sed. En los adultos el mecanismo de la sed se vuelve más débil y con frecuencia se confunde con la sensación de hambre.

Incluso una leve deshidratación puede producir un desequilibrio en el balance corporal. La deshidratación se clasifica como leve, moderada o severa, lo cual dependerá del porcentaje de pérdida de agua que su cuerpo experimente. Después de perder de 1 a 2 % de fluidos, su mecanismo de la sed se disparará, lo que le hará beber. Durante la deshidratación leve podría haber perdido hasta un 5 % de los fluidos corporales. Es posible que todavía pueda estar activo y alerta y, a veces parecer tener funciones corporales normales.

Un buen hábito es beber 1 a 3 vasos de agua caliente con el jugo de 1 limón en ayunas nada mas levantarse, pasada media hora desayunar. También es una buena  costumbre beber antes de las comidas 1 ó 2 vasos de agua solos o con 1 ó 2 cucharadas de vinagre de manzana ecológico (del que se enturbia y oscurece porque no lleva químicos).

El exceso de hidratación es un exceso de agua en el cuerpo, que puede crear un desequilibrio en los electrolitos. Normalmente, los riñones pueden excretar agua con bastante rapidez. Cuando bebemos mucha agua en un corto período de tiempo, podríamos experimentar algunos de los síntomas demasiado rápido. Si tiene una enfermedad renal, es posible que no sea capaz de excretar el exceso de agua de la manera más eficiente, y debido a ello, sufrir un exceso de hidratación. El desequilibrio de sodio y potasio puede causar una confusión, la pérdida de la conciencia o convulsiones. Es posible que en las primeras etapas parezca estar alcoholizado por el desequilibrio de electrolitos en su cerebro.

Síntomas de  deshidratación leve y crónica que pueden confundirse con otros problemas médicos y son totalmente reversibles cuando bebe suficiente agua todos los días. Sed, boca seca, hambre, estreñimiento, dolor de cabeza, mareos, piel fría y seca, calambres, fatiga, menor rendimiento físico, menor rendimiento cognitivo, función deficiente del corazón, dificultad para concentrarse, mayor ansiedad, ardor de estómago, menor producción de orina, aumento de peso. Síntomas de deshidratación a largo plazo o deshidratación más severa incluyen: Elevados niveles de colesterol, confusión, infecciones del tracto urinario, envejecimiento prematuro, aturdimiento, respiración rápida, frecuencia cardíaca rápida, ojos hundidos, inconsciencia o delirios, menor o nula producción de orina, presión sanguínea baja.

Es posible evitar los efectos de la deshidratación o la deshidratación crónica cuando pone atención a las señales que su cuerpo le proporciona. La consistencia y el color de la orina son unas de las primeras señales que tendrá de su estado de hidratación. La cantidad de orina y el número de veces que orinamos por día son indicadores del estado de hidratación. La mayoría de las personas orinan entre cuatro y siete veces al día, lo cual depende del tamaño de su vejiga y la cantidad de orina que tiene que eliminar. Cuando sentimos la necesidad de acudir al baño, no se puede retrasar, podría ocasionar que la vejiga este excesivamente distendida. Una vez que la vejiga se haya estirado demasiado y muchas veces, no volverá a un tamaño normal, sino más bien, permanecerá distendida. La distensión puede provocar trastornos nerviosos y musculares, lo cual ocasiona un mayor daño de la vejiga e infecciones del tracto urinario.

El color de la orina está determinada por la concentración de residuos en el fluido. Debemos beber suficiente agua para que la orina sea de un color pajizo claro o amarillo claro. Si la orina es más oscura, entonces sus riñones trabajan más arduamente para concentrar los residuos y eliminarlos de su cuerpo, sin ocasionar más deshidratación. No confiar en la percepción de tener sed para determinar si necesitamos  beber, sino más bien en el color de la orina. Si la orina es casi transparente es posible que estemos bebiendo mucha. Cuanta más concentración de residuos eliminados por los riñones tenga la orina, más fuerte será olor de amoniaco en la orina. Algunos medicamentos e infecciones del tracto urinario cambiarán el color y el olor de su orina. Si tenemos una infección, la orina podría parecer turbia y sanguinolenta. Un olor anormalmente dulce en la orina podría indicar que tiene un alto nivel de glucosa en ella ocasionado por una diabetes descontrolada. Otras enfermedades que afectan el olor de la orina son la insuficiencia hepática y los altos niveles de cetonas presentes en la orina. La mayoría de las personas no quieren ir cada 30 minutos aunque siente algo de ganas, podemos esperar hasta que sintamos una urgencia. El truco consiste en retrasar ir al baño hasta que el impulso sea fuerte, pero no esperar demasiado tiempo. Si levantarse en medio de la noche para orinar interrumpe el sueño, debemos limitar el suministro de líquidos después de las 8 de la tarde. Esto proporcionará a los riñones suficiente tiempo para filtrar el exceso de agua, y poder dormir toda la noche.

 

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